Si tu belleza se mezclara en mis poros...
si tu sangre fuera mi sangre y tus oídos escucharan música en el silencio
Así podría llegar a decir que eres mío, ángel.
Sin embargo te hice daño.
Te he estado lastimando desde el día en que nací.
Desde que mi inocencia cultivaba sueños en cada jardín,
desde que mis pupilas se dilataban al contemplar tu inmensidad
y mis manitos te llamaban, para que con un abrazo me rodearas de tu ternura.
Pero te traicioné, sí lo hice.
He estado llamada hacia la felicidad sin embargo rompí mi promesa,
cuantas veces sentiste que estuve cerca tuyo?
fueron pocas por todo lo que tu me entregaste,
me has estado regalando cada susurro del viento,
los aromas variados en distintos paisajes,
la belleza de cada flor, la sensillez en los animales
esperaste una y otra vez a que sonría al escuchar un gorrión cantar,
y yo tan solo me deprimía.
Las veces que estuve cerca tuyo ya no tienen sentido ahora.
Pero no es tarde aún,
aunque intenté dejarte en varias ocasiones,
porque el dolor me dolió fuerte,
porque la angustia se hizo parte de mi
sigo aquí,
dispuesta a todo dispuesta a entregarme y ya estoy comenzando.
Soy parte de ti y quiero regalarte mis momentos,
hasta el día de mi muerte,
hasta el tiempo en que tenga que partir, y abandonarte,
pero me encontraré en otra dimensión, donde seré solo puro sentimiento,
y estaré observándote, como otras pisadas marcan huellas irreparables que continuan o no con tu destrucción, pero no dejaré que vuelvan a hacerte daño,
yo allí estaré solo te pido que confíes nuevamente en mi,
y lo demostraré con cada paso sobre tu delicado cuerpo,
con cada rose de tus mejillas,
con el dulce sabor de tus labios,
con cada aroma que respiro de tu aire puro y turbio si así lo decides,
con cada sonido de tus tristes melodías.
Cuando ya no recorra el mar y ya no sienta la brisa,
cuando deje de inhalar el oxigeno de tus árboles infinitos,
cuando la calma me desintegre para así formar un nuevo yo y ser parte del universo
Te cuidaré,
Tu aliada y mejor amiga, Anahi
si tu sangre fuera mi sangre y tus oídos escucharan música en el silencio
Así podría llegar a decir que eres mío, ángel.
Sin embargo te hice daño.
Te he estado lastimando desde el día en que nací.
Desde que mi inocencia cultivaba sueños en cada jardín,
desde que mis pupilas se dilataban al contemplar tu inmensidad
y mis manitos te llamaban, para que con un abrazo me rodearas de tu ternura.
Pero te traicioné, sí lo hice.
He estado llamada hacia la felicidad sin embargo rompí mi promesa,
cuantas veces sentiste que estuve cerca tuyo?
fueron pocas por todo lo que tu me entregaste,
me has estado regalando cada susurro del viento,
los aromas variados en distintos paisajes,
la belleza de cada flor, la sensillez en los animales
esperaste una y otra vez a que sonría al escuchar un gorrión cantar,
y yo tan solo me deprimía.
Las veces que estuve cerca tuyo ya no tienen sentido ahora.
Pero no es tarde aún,
aunque intenté dejarte en varias ocasiones,
porque el dolor me dolió fuerte,
porque la angustia se hizo parte de mi
sigo aquí,
dispuesta a todo dispuesta a entregarme y ya estoy comenzando.
Soy parte de ti y quiero regalarte mis momentos,
hasta el día de mi muerte,
hasta el tiempo en que tenga que partir, y abandonarte,
pero me encontraré en otra dimensión, donde seré solo puro sentimiento,
y estaré observándote, como otras pisadas marcan huellas irreparables que continuan o no con tu destrucción, pero no dejaré que vuelvan a hacerte daño,
yo allí estaré solo te pido que confíes nuevamente en mi,
y lo demostraré con cada paso sobre tu delicado cuerpo,
con cada rose de tus mejillas,
con el dulce sabor de tus labios,
con cada aroma que respiro de tu aire puro y turbio si así lo decides,
con cada sonido de tus tristes melodías.
Cuando ya no recorra el mar y ya no sienta la brisa,
cuando deje de inhalar el oxigeno de tus árboles infinitos,
cuando la calma me desintegre para así formar un nuevo yo y ser parte del universo
Te cuidaré,
Tu aliada y mejor amiga, Anahi

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