Una extraña sensación de felicidad atravieza mi alma en dos.
Nuestra última despedida no estuvo bien definida,
pero me dio un sierto alivio que calmó mi corazón
El adiós aveces abre puertas hacia un nuevo comienzo,
desata el nudo que creabas en la linea de mi vida,
impidiendo mi andar.
Lento, con las piernas cansadas de los golpes que me dieron tus vueltas,
voy caminando hacia adelante, solitaria.
Paro en una plaza y bajo un arbol me siento y canto,
pero nadie se encuentra a mi lado,
nadie que escuche mi voz,
nadie que me entregue su afecto.
Entonces decido dormir, me acuesto e intento evadir mis pensamientos,
pero el sonido del viento me trae nuevamente tu recuerdo,que esta agonizando
y ya es imposible, el llego y se instaló como el verano,
y me recuerda todo el tiempo que perdí en vano.
Hoy la soledad no me agobia,
y por el contrario, devuelve los ratos que estuve sin conectarme conmigo misma,
la tranquilidad me acecha como un río que no tiembla,
un mar sereno que sus aguas quedaron agotadas de bailar.
Pero existe un anhelo y es que quiero tu afecto,
tu abrazo, tu mirada, tu sonrisa,
con la responsabilidad máxima de un te quiero,
sin organizar días ni horarios,
un simple beso, que me aliente y me llene el corazón es lo que espero.
Una palabra que quede grabada en la memoria de la tierra,
que sea fuerte y no tan debil para ser arrazada por el viento,
que tu mirada sea profunda y no descanse en mi silueta,
y nuestras almas no se desplacen por el transitar cotidiano de la existencia,
que rompamos con la cotidianidad y la espontaneidad sea nuestra favorita,
evitando compromisos, obligaciones, y compartamos mas que canciones.
El tiempo quizas me lleve hacia vos,
por momentos no eres mas que una utopia presente en mis dias,
una ilusion que viaja a traves de las azoteas del tiempo,
en busca de respuestas,
pero si no las haya,
seguire firme en mis calles unitarias y angostas,
donde no hay mas lugar que para mi y mi conexion
Nuestra última despedida no estuvo bien definida,
pero me dio un sierto alivio que calmó mi corazón
El adiós aveces abre puertas hacia un nuevo comienzo,
desata el nudo que creabas en la linea de mi vida,
impidiendo mi andar.
Lento, con las piernas cansadas de los golpes que me dieron tus vueltas,
voy caminando hacia adelante, solitaria.
Paro en una plaza y bajo un arbol me siento y canto,
pero nadie se encuentra a mi lado,
nadie que escuche mi voz,
nadie que me entregue su afecto.
Entonces decido dormir, me acuesto e intento evadir mis pensamientos,
pero el sonido del viento me trae nuevamente tu recuerdo,que esta agonizando
y ya es imposible, el llego y se instaló como el verano,
y me recuerda todo el tiempo que perdí en vano.
Hoy la soledad no me agobia,
y por el contrario, devuelve los ratos que estuve sin conectarme conmigo misma,
la tranquilidad me acecha como un río que no tiembla,
un mar sereno que sus aguas quedaron agotadas de bailar.
Pero existe un anhelo y es que quiero tu afecto,
tu abrazo, tu mirada, tu sonrisa,
con la responsabilidad máxima de un te quiero,
sin organizar días ni horarios,
un simple beso, que me aliente y me llene el corazón es lo que espero.
Una palabra que quede grabada en la memoria de la tierra,
que sea fuerte y no tan debil para ser arrazada por el viento,
que tu mirada sea profunda y no descanse en mi silueta,
y nuestras almas no se desplacen por el transitar cotidiano de la existencia,
que rompamos con la cotidianidad y la espontaneidad sea nuestra favorita,
evitando compromisos, obligaciones, y compartamos mas que canciones.
El tiempo quizas me lleve hacia vos,
por momentos no eres mas que una utopia presente en mis dias,
una ilusion que viaja a traves de las azoteas del tiempo,
en busca de respuestas,
pero si no las haya,
seguire firme en mis calles unitarias y angostas,
donde no hay mas lugar que para mi y mi conexion

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