Acaso el horizonte al qe yo nado sea una linea infestada de tiburones al acecho, o un dique contra el que fatalmente voy a estrellarme. Pero hoy el dia es ancho y se parte en deslumbrante contraluz: no todo esta en sombras ni tan mal... No todo es chorro de luces ni tan bueno.
Por eso, elijo la claridad de las azoteas del tiempo, donde el sol me cale hasta los huesos, y sigo creciendo, con cada uno de mis miedos, con tanto asombro a cuestas, con renovadas ganas... mientras dejo un rastro de lagrimas y risas.
Deguello mi soledad. Amo a mi projimo en sus placeres y fatigas, en sus palacios y escondrijos. Mre reconozo puro angel-demonio como todos. Ecuentro en una mirada que es mi muelle... y de golpe siento que esa es la paz, mi paz y que estoy viva.

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